La incisión de la blefaroplastia superior se realiza de tal forma que prácticamente toda la cicatriz, apenas perceptible, queda escondida en el pliegue del ojo. La sutura se realiza en forma intradérmica continua y se suele poder retirar al sexto día.
La incisión de la blefaroplastia inferior puede realizarse:
Por dentro de la conjuntiva (blefaroplastia inferior por vía transconjuntival): no existirá cicatriz visible al quedar escondida dentro y además no requerirá sutura. Es viable cuando en el párpado inferior existe exceso de grasa pero no de piel.
En la piel, a ras de las pestañas (blefaroplastia inferior por vía externa): por lo que posteriormente apenas será perceptible. La sutura se realiza con minúsculos puntos sueltos que suelen caerse solos. Es la única alternativa cuando en el párpado inferior existe exceso de grasa pero también de piel.
Al terminar la intervención, la/el paciente regresa a su domicilio y ese mismo día debe ir aplicando frío localmente sobre la zona para que la inflamación y las equimosis (pequeñas moraduras) que pudieran aparecer se minimicen. En función de todo ello, es posible recuperar la actividad habitual a los pocos días.
A través de la incisión de blefaroplastia superior se puede realizar una sección de los músculos corrugadores y piramidal para eliminar las arrugas glabelares (del entrecejo), aunque otros tratamientos no definitivos como la inyección de toxina botulínica ( Vistabel® , comúnmente conocido como Botox®), que también se emplean para el tratamiento de la arrugas periorbitarias externas o”patas de gallo”, proporcionan excelentes resultados. |