Intervención quirúrgica encaminada a reposicionar los tejidos de la cara y el cuello tensando los músculos que se han vuelto flácidos y retirando el exceso de piel gracias a unas incisiones hechas en la región prearicular, retroauricular y región occipital.

El lifting facial (de la cara) o cervical (del cuello) en ocasiones pueden realizarse por separado pero en gran número de ocasiones es preciso tratar simultáneamente ambas regiones para conseguir un rejuvenecimiento global. Igualmente, otros procediemientos como la blefaroplastia, la remodelación facial mediante Lipoestructura®, o el tratamiento de la región frontal mediante la inyección de toxina botulínica (Vistabel®, comúnmente conocido como Botox®), pueden asociarse en el mismo gesto o de manera diferida para optimizar el resultado.

 

* Estas fotos constituyen sólo una muestra representativa del tratamiento de carácter exclusivamente orientativo  

En cualquier caso dicha intervención se realiza bajo anestesia general, exigiendo una hospitalización de al menos 24 horas. El tiempo de operación para cada uno de ellos por separado es de 120 minutos aproximadamente y para el cervico-facial completo ronda en torno a las 3 horas y media.

En lo referente al postoperatorio, en el momento de recibir el alta clínica, la paciente lleva una faja de compresión en cara y cuello y por espacio de siete a diez días. La presencia de inflamación en las regiones liftadas es muy frecuente y ésta remite hacia la segunda semana. Los hilos de sutura se remiten a los diez días, momento en que retiramos la compresión.

Importante resulta resaltar que, como cualquier cirugía de grandes colgajos, este procedimiento presenta riesgos importantes en pacientes que sean grandes fumadoras, por lo que para que se puedan someter a dicha intervención resulta imprescindible un replanteamiento de este tema durante las semanas previas y posteriores a la misma.